El campo de la innovación social está tomando un impulso cada vez más relevante. Justo estos días se cumple un año que la Glasgow Caledonian University (GCU) celebró en Londres una conferencia internacional sobre innovación social que reunió a más de un centenar de investigadores en este ámbito. El evento, organizado por Nesta, TEPSIE, The Rockefeller Foundation y la GCU, contó con el apoyo de la Social Innovation Exchange (SIX), DESIS Network y Skoll Centre for Social Entrepreneurship de la Oxford University.
Sin embargo, a pesar de la existencia de un mayor número de redes y de un compromiso más elevado por parte de los responsables públicos para dar apoyo a la innovación social, su conocimiento empírico y teórico continua siendo desigual. En este sentido, deviene esencial contribuir a reforzar la red de personas que trabajan en este ámbito con el fin de que se promueva una colaboración más robusta, contribuyendo así a identificar y compartir mejor las lagunas de conocimiento que son importantes para definir una agenda común.
Asimismo, en un campo emergente como éste, es necesario también hacer sencilla la complejidad teórica. La disertación sobre la historia de la innovación social –realizada por Frances Westley en este video y transcrita aquí– constata claramente dos cuestiones evidentes: por un lado, la necesidad de evitar quedar atrapados en la ortodoxia metodológica que reúne la multitud de disciplinas que abordan la innovación social; por otro, la búsqueda de puntos de comprensión comunes que permitan hacer frente a los retos sociales de este nuevo siglo.